La verdad es que tuve que pararme a contemplar el espectáculo, primero por el contraste del artista con la calle en cuestión y después porque me hizo pensar en la frasecita: tenía delante de mi a un hombre que, probablemente, no tuviera lugar en el que dormir o algo para comer, y me estaba diciendo a mi y a personas como yo, sin ninguna preocupación por ese asunto, que sonriéramos….
Desde luego, que diferentes se ven las cosas cuando uno piensa en el día a día o trata de buscar el lado gracioso y positivo a lo que le ocurre. Y lo digo yo, que siempre complico lo sencillo y hago imposible lo complicado… en fin, pues eso, que rías cuando estés triste porque llorar es demasiado fácil.
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