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domingo, 18 de enero de 2009

Crisis y ansiedad

Está claro que estamos en crisis, lo que no está tan claro es cuándo saldremos de ella y cuáles serán las consecuencias. Hasta el vicepresidente económico, Pedro Solbes (conocido por sus predicciones optimistas...) reconoció el pasado viernes que 2009 va a ser un añito para no hacer tonterías, que el paro va a llegar a niveles insospechados y el endeudamiento de España ya no digamos hasta donde.

Una situación que ya el año pasado empezó a traducirse en problemas de pareja, desequilibrios, depresiones, ataques de ansiedad. Parece increíble, pero ya en los últimos meses de 2008 las visitas a los psicólogos crecieron un diez por ciento por cuestiones relacionadas con la crisis.

Tal y como me comentó en un reportaje para Europa Press el psicólogo Manuel Castro Bouzas, miembro del Colegio Gallego de Psicología, esto tine mucho que ver con el desarrollo de la cultura “de escasa tolerancia al sufrimiento y a la incertidumbre”. En la mayoría de los casos, la patología es un trastorno adaptativo, dificultad para adaptarse a la nueva situación, que debe solucionarse en dos o tres semanas, y que suele venir acompañado de ansiedad, cambios de humor, insomnio u ánimo triste. De no solucionarse este “duelo”, el paciente debería acudir a la ayuda de fármacos para superarlo.

Una situación que también ha provocado un aumento de consumo de sustancias estupefacientes en este país, un hecho que si bien en está ocasión todavía no se ha constatado, si se dio en crisis anteriores. Por ello Castro Bouzas apuntó la importancia de no recurrir al consumo de sustancias como las drogas o el alcohol para hacer frente a los problemas económicos o a una nueva situación financiera, pues “se deben buscar los medios para calmar el desasosiego pero sabiendo lo que ocurre, no anestesiandolo”.

Estafador de inmigrantes

La Policía Nacional detuvo el pasado mes de diciembre en A Coruña a un hombre de cincuenta años natural de O Pino por estafar a magrebies al presentarles ofertas de trabajo fraudulentas para trabajar como electricistas a cambio de que pagaran unos 10.000 euros.

Según informó la Policía, y tal y como publicamos en la edición de Galicia de Europa Press, una vez que llegaban a España y tras darles de alta en la empresa y conseguir éstos su Tarjeta de Residencia y Trabajo, les hacía firmar de forma engañosa un escrito que implicaba su baja voluntaria en la empresa.

Las declaraciones efectuadas por los ciudadanos extranjeros apuntaban a que el detenido, había establecido “una especie de sociedad” con otro ciudadano marroquí por la que se dedicaban a vender ofertas de trabajo a ciudadanos marroquíes.

Realizado un análisis de las solicitudes realizadas por la empresa a favor de ciudadanos marroquíes se pudo observar que la empresa había tenido dados de alta en la Seguridad Social a un total de 34 ciudadanos marroquíes, de los cuales 21 de ellos no han llegado a trabajar más de 100 días y 12 han solicitado la baja voluntaria.

Y digo yo, ¿Quiénes nos creemos que somos para estafar a otras personas, aprovechándonos de su situación de indefensión? Muchos de los estafados tuvieron que hipotecar todo lo que tenían para pagar esos 10.000 euros en busca de una vida mejor para ellos y sus familias. Deberíamos recordar que los españoles hace poco tiempo éramos emigrantes y nos veíamos obligados a viajar a otros países para tratar de salir adelante. ¿Tan pronto se nos ha olvidado?